Recursos · 3 min de lectura
Conectar su ERP a un asistente de ventas: empiece por solo lectura
El sistema ya sabe el precio, el stock y la talla. Falta que conteste en segundos donde la venta ocurre — sin escribirle nada, y sin adivinar cuando se cae.
El ERP ya sabe la respuesta — pero no habla
La clienta pregunta si hay talla M en verde. La respuesta existe: está en el ERP, exacta, actualizada al minuto. El camino hasta ella es otra cosa — cambiar de pantalla, código de artículo, submenú de inventario — y la clienta está enfrente, esperando. Conectar un asistente no es agregar tecnología: es darle una boca al sistema que ya pagó, en el canal donde la venta ocurre.
Solo lectura: la regla número uno
El asistente consulta el ERP; no le escribe. Responde precios, stock y características; no factura, no reserva, no toca un registro. Esa línea separa un proyecto de semanas de uno de meses, y un error de conversación de un error contable. Escribir llega después — cuando el sistema ya demostró meses de leer bien — y siempre con una persona aprobando.
La pregunta que nadie hace: ¿stock de cuál bodega?
“Hay doce unidades” puede ser una mentira útil: cuatro están en el centro de distribución, seis en otra tienda, dos en la bodega que de verdad despacha. Si el asistente responde el total, promete lo que no puede entregar. Definir de cuál bodega sale la verdad — antes de conectar nada — es la decisión más barata del proyecto y la que más reclamos evita.
El ERP no fue hecho para conversar
Un ERP contesta reportes en segundos o minutos; una conversación exige dos o tres. Y a veces el ERP simplemente no está — mantenimiento, red, un corte. El asistente necesita un plan para ambos: qué responde rápido, y qué dice cuando no puede confirmar. La respuesta honesta es “no puedo verificar el stock en este momento” — nunca un número de memoria.
Por dónde empezar
Una sola entidad: producto — precio, stock, variantes. Las preguntas reales que su equipo hace todos los días, no las que imagina un comité. Solo lectura, una bodega definida, y dos números por semana: cuántas consultas respondió con dato y cuántas escaló. Cuando eso aguante tres meses, hablamos de escribir. El orden no es prudencia: es lo que hace que el proyecto llegue vivo a producción.
¿Prefiere que lo revisemos sobre su caso?
Una auditoría de 15 minutos sobre su operación real. Se lleva una lectura honesta de qué automatizar primero, y qué no.
Agende una auditoría de 15 min